Una segunda oportunidad

Domingo 18 de octubre, 20:59h.
Nuria se encontraba en su habitación, en la cama y pegada al móvil. Llevaba días esperando una llamada, una llamada que tenía que haber recibido mucho antes, una llamada que le permitiera escuchar su voz. Pero no llegaba y eso la ponía aún más nerviosa de lo que ya estaba. Aún no había podido reconocer a la persona cuyo rostro llevaba atormentándola desde que le vio. Odiaba tener aquella incertidumbre, sabía que en alguna parte de su memoria encontraría la respuesta a aquella pregunta, pero ¿Qué podía hacer? , tan solo esperar, ya que no se lo iba a preguntar a la única persona que seguro sabría quién era ella, Mario.
Decidió que ya llevaba demasiado tiempo tumbada en la cama sin hacer nada, así que bajó de la cama, se puso sus zapatillas de andar por casa y se dirigió hacia su ordenador. Lo encendió y mientras la pantalla aparecía ante sus ojos pensó en qué haría. Tenía varias opciones pero la que más le gustaba era meterse en el Messenger y rezar porque él estuviera conectado. Esperó pacientemente hasta que el muñequito pasó de azul y verde a completamente verde y nerviosa clicó sobre él para ver la lista de conectados.  Rápidamente divisó el nombre que tanto quería hallar, Marco, y además estaba conectado, le saludó. Hecho esto clicó sobre las imágenes de Cristina y Ruth que siempre estaban conectadas y respondió intentando disimular su estado de ánimo:
Cristina: Hola Nuria, ¿Qué tal?
Nuria: Hola!, genial ¿tú?
Cristina: Pues muy bien… Bueno en realidad no tan bien, o sí, puf no sé. Es que… Hay algo en lo que no puedo dejar de pensar.
Nuria: ¿Y se puede saber qué es ese algo? Aunque espera un momentito que me habla Ruth.
Cristina: Vale J
Tras unos minutos, Nuria siguió su conversación con Cristina. Pero él seguía sin responderla, ¿cumpliría su amenaza?
Nuria: Cris ya estoy otra vez, y verás, he estado hablando con Ruth y por lo visto tampoco sabe qué es en lo que no dejas de pensar, asi que ¿por qué no hablamos todas en una conversación? Y asi de paso nos cuenta qué ocurrió entre ella y Lucas.
Cris: Me parece muy bien.
Instantes después la imagen de Messenger de Ruth apareció en ambas conversaciones.
Ruth: Hola chicas J, ¿Nunca os había dicho que adoro este tipo de conversaciones? Es graciosísimo.
Nuria: Bueno al caso, Cristina, Cuéntanos.
Cristina, tras aquel comentario, se dispuso a contarles lo que había pasado entre ella y Roberto en el armario y, después, Ruth les contó la escena en  la cocina, aunque omitiendo el momento en el que casi se besaban,  y al final, Nuria les enumeró sus inquietudes respecto a Marco. Justamente cuando acabó, una lucecita naranja se iluminó en la parte inferior de la pantalla. Y aunque hubiera tardado en aparecer más de media hora, se ilusionó tanto como si hubiera sido segundos después de haber saludado.
Marco: Hola Nuria, perdona por la tardanza.

Nuria: No pasa nada… ¿Qué tal?

Marco: Bien aquí, ¿tú?
Nuria: Bueno… ¿Qué te cuentas?
Marco: Nada.
Nuria: Marco yo… Querría… querría que quedáramos… ¿Te importaría?
Marco: ¿Ahora?
Nuria: Sí.
Nuria esperaba ansiosa la respuesta de Marco, pero no llegaba. Decidió seguir con la conversación de Ruth y Cristina, que la preguntaban por qué no había respondido antes.
Los minutos pasaban y su esperanza iba desapareciendo, pero justo cuando iba a cerrar la pantallita apareció una respuesta corta, pero concisa.
Marco: Ok.
Nuria: En diez minutos en nuestro banco. Gracias J - Y antes de cerrar el Messenger finalizó con un – Te he echado de menos.

*

Nuria: Te he echado de menos.

Marco releyó de nuevo aquel último mensaje. Se sintió orgulloso, es más, poderoso, sabía que aquello ocurriría tarde o temprano, pero la verdad, pensaba que sucedería antes.
Cerró la conversación. Necesitaba pensar, necesitaba saber qué le diría cuando la viera, aún seguía enfadado por lo acontecido hacía ya más de una semana, no solo le había dejado plantado en la cita que él le había preparado, sino que además, con las ganas. Pero para qué negarlo, aún la deseaba.

*

Nuria bajó rauda las escaleras y en menos de un suspiro ya se había plantado con las llaves y su móvil en la esquina. Tenía mucha prisa, quería, no, necesitaba verlo, abrazarlo y besarle. Notó que toda aquella pasión que el último día había sentido, volvía a recorrerle el cuerpo produciéndole un cosquilleo. Ya quedaba poco, muy poco.
Domingo, 18 de octubre, 21:04h.
Mario acabó de anudarse las deportivas. Tenía prisa, pero no tanta como su acompañante y aunque la quisiera besar tanto o más que ella a él, aún se sentía un poco cabreado con ella. A pesar de ello, estaba seguro que si ella quisiera hacerlo, já, ya no lo estaría.

*

Ya solo faltaba una esquina, un último giro y estaría junto a él. ¿Qué haría? ¿Se acercaría, la besaría, la abrazaría o sería al contrario, la rechazaría, no la hablaría o lo que es peor, acabaría con su preciosa relación? Muy pronto lo sabría.
Suspiró, ya había llegado y no había señal de él por ninguna parte. ¿Estaría al llegar? ¿La habría dejado plantada? Suspiró de nuevo mientras se preguntaba por qué aquella noche se marcharía de esa manera. De repente, el sonido de una hoja seca al romperse, le aceleró el corazón. Se dio la vuelta y le vio. Era él, con aquella sonrisa tan pícara que desde tan pequeña le había enamorado. Era él, había venido y se acercaba, poco a poco, lentamente, hacia ella.
Se quedó paralizada, otra vez aquella extraña sensación. Su cabeza le decía que se marchara, que era una estupidez, que tenía que irse y terminar lo que tenían de una vez por todas, pero el corazón, su corazón opinaba algo muy diferente. No se lo preguntó dos veces, corrió, ¿Qué otra cosa podía hacer?


*


Gran parte del camino hacia su destino se había cuestionado si realmente le merecía la pena estar con ella. Con lo guapo y lo bueno que estaba seguro que podría tener a cualquier tía cuando quisiera. ¿Por qué tenía que depender de ella para hacer una necesidad básica? Le parecía increíble verse en aquella situación. Entretanto, llegó al lugar citado y vio cómo una sombra se acercaba a él y cómo poco a poco esa sombra daba lugar a la que, por aquel momento, era la dueña de su corazón, aunque más bien, de su masculinidad.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el repentino beso de Nuria. Un beso que fue precedido por otros junto a un gran abrazo. Marco no tuvo oportunidad ni de alejarse ni de apartarla de él. Era extraño pero, en el fondo, aquello le gustaba.

*

Cuando se separaron lo miró a los ojos fijamente, aquellos ojos que apenas una semana atrás, la habían mirado con pasión y enfado, ahora la miraban con ternura y amor. Eso la hizo estremecerse y preguntarse cómo había podido sobrevivir sin esa mirada tanto tiempo.  Le besó de nuevo, quería volver a sentir esa maravillosa sensación de sentirse amada por aquel al que se quiere. Al mismo tiempo sintió cómo él la estrechaba entre sus brazos y la acercaba más hacia sí.

*

Tras muchos besos y abrazos, caricias y tonteo, Nuria y Marco se dirigieron a un parque cercano. Se trataba de un parque de esos que están llenos de niños correteando por todos lados junto a sus amigos, donde la música de fondo es una mezcla de risas y gritos y en el aire se respira un cierto olor a felicidad. Era un lugar en el que Nuria siempre se había encontrado como una más, en el que todos sus problemas desaparecían y se sentía única, especial.

*


-¿Quieres parar de mirarme? Al final me vas a gastar la cara. – Dijo Nuria juguetona.

-Usted me tendrá que perdonar pero no pienso dejar nunca ni de mirarla, ni de amarla.
Un beso más. Otro, acompañado de muchos más.
- ¿Sabes que eres un maleducado? Tendrías que hacer cualquier cosa que te pidiera, para eso soy yo la señorita y tú el señorito.
- ¿Y es que acaso no lo hago? Un día me pediste que te quisiera y así lo hice y lo hago, tus ojos me pidieron que les perdonara y es lo que he hecho, y tus labios… Tus labios me piden que te bese como nadie nunca lo hará.
Y uno más…
De repente, a lo lejos, un grupo de cuatro chicas, divertidas, felices y románticas, llegaron con su móvil de última generación sonando con el máximo volumen. Para Marco eran otras cuatro personas que pasaban delante de ellos y los miraban con una mezcla de envidia y dulzura, pero para Nuria no. Aquella era la canción, su canción.
Súbitamente se separó de él, no sabía por qué pero no quería nada más, quería marcharse. Él la miró sorprendido, no podía creerse que otra vez le hiciera lo mismo, ¿Acaso había intuido que quería llevarla a su casa para terminar lo que días antes tenían que haber hecho?

-                     Marco yo… - Sonó su móvil. – Perdona, ¿Si?

Lucas – Hola hermanita, ¿Qué tal?
Nuria – Hola Lucas  ¿que querías?
Lucas – ¿A que no has mirado tu precioso, y dicho sea de paso, caro reloj? Son las diez y media. Si no te importa podrías venir a casa y acompañarnos en la cena. Mi estómago ya no suena, ¡Grita!
Nuria – ¡Dios es verdad! Lo siento Lucas, ahora mismo voy para allá, gracias por avisarme, un beso.
Lucas - ¡VUELA!
- Marco me tengo que marchar y eso… ¿Te apetece quedar mañana?
- No Nuria… Quédate conmigo por favor. Hoy quiero, no, necesito estar contigo. Venga mujer, te invito a cenar ¿Quieres? – Propuso mientras sujetaba su mano.
- Marco a mí me encantaría. No hay otra cosa que en este momento me apeteciera más que estar junto a ti, pero he salido de casa sin avisar a mis padres ni nada y ya sabes cómo se ponen. El finde que viene quedamos, a la hora y en el lugar de siempre.
Y le dio el último beso. Quizás el menos cariñoso de aquella tarde. Quizás el primero de otros muchos. Quizás el más significativo de todos los anteriores. Quizás el más importante.
*
Domingo, 18 de octubre, 22:00h.
Marco iba caminando por la calle, era una de esas noches frías en las que no te apetece pasarla ni solo ni dando vueltas sin un destino fijo. Pero es que no podía hacer más. No había hecho planes, después de todo, pensaba que aquella tarde se iba a marchar acompañado a su casa, donde no solo estaría calentito debido a la calefacción.
Sin saber cómo, cuando elevó la vista de la piedra que llevaba más de 10 minutos golpeando, vio el cartel de Fire’s, un nuevo bar que había abierto. Decidió entrar, ¿Qué iba a perder?
Cuando traspasó la puerta, divisó la estancia. Era un garito común, una barra, cinco mesas y un billar formaban partes del clásico mobiliario. Todo era normalito, nada sorprendente, nada que le pudiera interesar. Se dirigió a la barra, pidió un cubalibre y se dispuso a buscar en su agenda a alguien con quien poder tomar unas cuantas copas.
Pero la puerta se abrió, y movido por algo que no sabría muy bien cómo describirlo, vio a una despampanante mujer morena, alta, con unas piernas kilométricas y con un vestido rojo, que dejaba ver aquellas cualidades que harían pensar a cualquiera que esa noche sería el afortunado que consiguiera llevársela a la cama. Se sentó a su lado y pidió un whisky. Y Marco aún con la boca abierta, pudo articular:
-                     Bueno nena, pisando fuerte por la noche.
A lo que ella respondió:
-                     O tú muy flojo, apártate anda. – Se giró, no quería ni tan siquiera mirarle a la cara - ¡Ah! Lo olvidaba, ni lo intentes, no conseguirás nada.
  Marco se quedó con la boca abierta. Ninguna mujer jamás le había hablado así. Siempre se habían postrado a sus pies. <<Increíble>>, pensó <<La gente cada vez tiene menos vergüenza>>
“Ven vive una aventura, hagamos mil locuras,
voy a hacerte caricias que no se han inventado”
Otra vez, no podía creerlo. <<Qué pesadilla, ¿Es que nunca se cansaba?>> Colgó.<< Hoy no, hoy estoy demasiado… aburrido. Claro>>. Rió. Sus problemas, con aquella llamada, se habían resuelto. Ya no pasaría la noche solo.

Domingo, 18 de octubre, 22:36h.
Cuando Nuria entró en casa, sus padres y su hermano estaban ya sentados en la mesa y esperándola. Su madre había preparado aquellos espaguetis que tanto le gustaban, era una excelente cocinera.
Se sentó en la mesa. El silencio era aterrador. Nadie hablaba. Pero sin embargo no era necesario, sus miradas lo decían todo. No le pedirían explicaciones, pero ella se las tendría que dar. Miró a su hermano, era el único que no le miraba con ganas de matarla, ya que sabia que, después de la cena, se lo contaría todo.
*

- Venga Nuria, ¿Me lo vas a contar o te lo tengo que sonsacar? – Amenazó Lucas haciendo un gesto que Nuria reconoció como una señal de cosquillas.
- Vale, a ver por donde empiezo… Primero hablé con él por msn y quedamos. Y luego le vi y ya sabes una cosa llevó a la…
- ¿Follasteis? – Preguntó enfadándose cada vez más - ¿Te obligó? ¿Ese gilipollas se atrevió a tocarte un pelo?
- ¡Pero que bruto que eres! No, no hicimos nada.
- ¿Seguro?
- Sí, tranquilo. Sino, ya sabes que te lo diría… Aunque tú no lo hubieras hecho.
- ¿Hacer el qué?
- Dios que idiotas podéis llegar a ser cuando os lo proponéis. Me refiero a que cuando lo hiciste no me dijiste nada.
- ¿Era eso? – Dijo Lucas riéndose – Tranquila no tienes que preocuparte de ello. Ya te contaré cuando suceda.
- ¿Cómo que cuando suceda? Acaso tu nunca has…
- No – Exclamó él con una sonrisa.
- Esta si que es buena. ¿Quieres que me trague que no lo hiciste con Priscila? Por dios si esa niña estaba más salida que la esquina de una mesa redonda.
- No te metas con ella. Era muy buena chica, lo único que ella buscaba algo que yo no la podía dar. Date cuenta que por aquellos tiempos yo ya estaba enamorado de Ruth – Suspiró – Y hablando de ella, y cambiando de tema, necesito tu ayuda.


Siguiente capítulo :)

11 comentarios:

..Makii.. dijo...

:O me encanta! ...Ya por fin acabe de leermelos todos... casi que no! hahaha esta genial... la verdad aveces como que me enredo un poco con la historia.. por el cambio de narrante y eso pero esta genial sigue asi.. postea prontooO!

Anónimo dijo...

q pasa q no colgais nada nuevoo?? necesito una nueva dosis ya! jeje

Carooo(: dijo...

Hola :)

Por fin me di tiempo para leer su historia, y me ha fascinado y dejado con muchas ganas de saber que pasará con los personajes! Espero que puedan publicar pronto y pasarse por mi blog:

http://amusicallovestory.blogspot.com/

Gracias de antemano y suerte!

Metia dijo...

ME ha gustado muuuchiisimoo!!!!
enserio =)
yo tambien escribo
http://junto-a-ti-novela.blogspot.com
Pasate =)
( ya te sigo! avisame cuando publiqueso otra vez)

Nataliia ^.^ dijo...

Holaaa! Gracias por pasaros por mi blog y comentar :)
Está muy guay la historia!! ;)Un beso, os espero por:
http://papeles-mojados.blogspot.com/

Ana dijo...

Hola! acabo de ver tu blog y me gusta mucho la historia que estas escribiendo. Enhorabuena ;)
Te dejo el mio por si te quieres pasar:
http://anamq.blogspot.com/

C♥ dijo...

¡Hola! Es curioso el otro día leí este blog pero no comenté ni nadaxD
La verdad es que me gusta mucho la historia, estoy deseando leer más ^^

os sigo, kisses!(L)

Steph dijo...

hola:D
me encanta la historia y queria saber si vais a subir mas (espero que si !
:D
bss

♥... dijo...

Hola :)
Sí claro qe sí ^^
Muchas gracias por todo el apoyo. Un beso!

Pauline dijo...

LINDO LINDO BLOG TENGO NUEVO BLOG:
http://allofmycrazylife.blogspot.com/
Pasate por favor...
XOXO *Pauline*

Anónimo dijo...

vais a volver a escribir?? la verdad es q m he quedado con las ganaas!!!